Boilermaker, la bebida favorita de Henry Chinaski

Si no han oído hablar del Boilermaker sabrán, sin embargo, de qué se trata. John Lee Hooker cuenta en una de sus grandes canciones, One bourbon, one scotch, one beer, la historia de un hombre, probablemente él mismo, que entra en el bar Apex, en Detroit, garito de referencia del blues de toda la vida, dispuesto a olvidar una mujer que no ha hecho otra cosa que atormentarle. Nuestro personaje tiene la fórmula para combatir el recuerdo amargo del amor. Pide al barman que le ponga una cerveza y un chupito de bourbon para ahogar las penas. Repite y cuando llama la atención del empleado de detrás de la barra para que le sirva el tercero, éste le dice que vaya cortando ya que el estado en que se encuentra no es el mejor.  El hombre responde «No te preocupes». Y acto seguido añade: «Sólo tráeme un bourbon, un escocés y una cerveza».

En el Boilermaker, el scotch o el bourbon se beben de un trago y la de cerveza a largos sorbos. Sin grandes aspavientos de la coctelería. Hay quienes prefiere, sobre todo los británicos, mezclar el escocés en el mismo vaso de la pinta. Charles Bukowski, creador del personaje de Henry Chinaski, a quien resulta difícil emparentar con un sólo tipo de alpiste o un cóctel en concreto, ya que bebía hasta el agua de los floreros, era un seguidor del Boilermaker.

Delante de una cerveza y de un vaso de bourbon han pasado las secuencias de muchas vidas, amores y sinsabores. Las resacas, sin embargo, suelen ser más duras que las penas por ahogar.