La importancia de refrigerar la cerveza

Quien venga de Lunes a Miércoles al Chinaski lo encontrará cerrado. Solo temporalmente, claro está.

La razón es simple, a pesar de que tenemos los barriles en una cava donde la temperatura es más adecuada que el ambiente toca refrigerar.

Últimamente se lee mucho acerca de la necesidad de refrigerar la cerveza, una obsesión heredada del mercado americano y del consumo masivo de cervezas ultralupuladas.

Lo cierto es, sin embargo, que la cerveza que trabajamos es un producto vivo que, en su mayor parte, no tiene ningún tratamiento de conservación o pasteurización. Mantenerla a temperatura de bodega es la mejor forma de asegurarse que sus características organolépticas se mantienen más tiempo intactas. Fenómenos como la oxidación se aceleran cuanto mayor es la temperatura y, desgraciadamente, la de nuestro país es cada vez más alta.

En otro tipo de cerveza, como los estilos belgas, cada vez más los aficionados aprecian las calidad de una cerveza correctamente madurada, proceso en el cual la temperatura y la luz juegan un papel muy importante. Por eso nosotros apostamos por una cava.

Aprovechando que Chinaski abrió en Noviembre nos permitimos un poquito de respiro durante el invierno para recuperar algo de inversión inicial. Las botellas de nuestra cava sin embargo siempre se guardaron refrigeradas.

Durante estos tres días, rogamos disculpen las molestias, estaremos instalando nuestra flamante nueva cámara y algunas otras mejoras con la vista siempre puesta en el servicio a nuestros clientes.

Nos vemos el Jueves a la reapertura con ni más ni menos que una pinchada de Mad Brewing.